Susana Torres Molina y el teatro como herramienta para contar historias Foto Florencia Downes
Susana Torres Molina y el teatro como herramienta para contar historias (Foto: Florencia Downes)

Susana Torres Molina es la autora y directora de «Encierros (2×2+1)», tres obras de teatro que comparten escenario, actores y, como su título lo señala, aluden a diferentes situaciones de confinamiento que toman nueva actualidad a partir de los sucesos derivados de la aparición de la pandemia de coronavirus.

La primera de las piezas, interpretada por Silvia Dietrich, es «Hurlingham», un monólogo que presenta a una hija en el angustiante momento en que lleva a su anciana madre a un geriátrico y la vivencia la retrotrae a su infancia, al día que sus padres la dejaron pupila en un colegio.

«Se trata de una obra de tránsitos desacompasados y dolorosos entre madres e hijas casi siempre inevitables», cuenta Torres Molina a Télam sobre este primer material.

La segunda pieza, interpretada por Emiliano Díaz lleva por título «Nada entre los dientes» y es un monólogo que la autora escribió a finales de la década de los 90, «y cuando apareció fue tomado como literatura dramática de anticipación», señala.

«En las extraordinarias circunstancias de la pandemia el material cobró una inesperada vigencia -afirma la dramaturga-. El texto ahonda en la visión de un hombre recluido en su casa, y que registra con el celular lo poco o mucho que le sucede en el día a día. Su existencia está continuamente conectada a múltiples pantallas encendidas, y sus recuerdos empiezan a confundirse, sin ya poder discriminar lo que es real, o no».

Madres e hijas segn la mirada de Susana Torres Molina
Madres e hijas según la mirada de Susana Torres Molina.

El cierre de «Encierros» es con «Le Privé», una adaptación para dos actores de la obra de Torres Molina «Privacidad», estrenada en 2013 con la actuación de Silvia Dietrich, Emiliano Díaz y Cynthia Attié.

«En tono tragicómico -cuenta la autora y directora- el foco está puesto en la insatisfacción, en la permanente búsqueda de novedades a conquistar, a consumir. En los riesgos de seducir compulsivamente lo que realmente no se desea».

«La decisión de reunir las tres obras en un espectáculo fue tomada junto con los actores cuando nos dimos cuenta de que las tres situaciones dramáticas tocaban distintas modalidades de encierros, en una época donde esa palabra cobró nuevas e inéditas resonancias», destacó Torres Molinas, que por su notable «Un domingo en familia», que se vio en el Cervantes con puesta de Juan Pablo Gómez, recibió el premio Trinidad Guevara.

Consultada sobre su proceso de escritura teatral, la autora de obras como «Una noche cualquiera», «Lo que no se nombra» y «Ella», entre muchas, remarcó que no sigue «ningún modelo previo».

«He escrito textos -agregó- con otros autores y junto a los actores mientras se iba creando el espectáculo, por dar dos ejemplos».

«La inmersión en las diversas y múltiples pantallas de la red hicieron, y hacen, imposible distinguir lo real de lo falso, la mentira repetida hasta el hartazgo, de la verdad»Susana Torres Molina

«Nunca los procesos son iguales; lo que me parece central en el inicio del proceso es guiarme por una imagen movilizadora sin tener muy en claro hacia dónde se va. Que los personajes y la trama en su despliegue vayan mostrando el camino. Que advenga el asombro ante lo que surge, porque entonces es claro que hay un proceso creativo en marcha y no una repetición de fórmulas ya transitadas», indicó quien también escribió «Extraño juguete», «A otra cosa mariposa», «Esa extraña forma de pasión», «Manifiesto vs manifiesto», entre otras.

Télam: ¿Cree que la pandemia y el encierro derivado impusieron cambios en el mundo que vinieron para quedarse?
Susana Torres Molina: En este mundo globalizado todo el tiempo se están produciendo cambios a gran velocidad. La pandemia intensificó los contactos virtuales, generando una transformación en lo íntimo y lo vincular; instauró en muchos casos el trabajo desde la casa, produciendo una alteración en la cotidianeidad y la convivencia; intensificó paranoias al fomentar un imaginario donde los otros son percibidos como factor de riesgo. También acrecentó el aislamiento y la depresión de los más vulnerables. Ensanchó la brecha entre los que tienen sus necesidades satisfechas y los que no, los que ni siquiera cuentan con un techo dónde poder refugiarse. La inmersión en las diversas y múltiples pantallas de la red hicieron, y hacen, imposible distinguir lo real de lo falso, la mentira repetida hasta el hartazgo, de la verdad. Pienso que todo esto, y muchísimo más, ya está instalado en el día a día, formando parte de nuestras nuevas modalidades de existencia.

T: ¿Cuáles son sus búsquedas como directora?
STM: Mi búsqueda como directora es concreta: me importa que lo que sucede en escena sea atractivo, interesante, que no decaiga, que incomode, y que invite a pensar.

«Encierros» se puede ver los jueves a las 21 en el Teatro del Pueblo (Lavalle 3636). La autoría y dirección es de Susana Torres Molina; la actuación de Silvia Dietrich y Emiliano Díaz; la iluminación de Luciana Giacobbe, la música de Carmen Baliero y la asistencia de dirección de Cecilia Capello.

Lo leíste en #Radio80sa.com

Abrir chat
Comunicate con nosotros!
Hola, en que podemos ayudarte?
A %d blogueros les gusta esto: