El reciente estreno en Netflix del documental “Colonia Dignidad: Una secta alemana en Chile” es una buena forma de acercarse no solo a una investigación que reconstruye en detalle una historia tan fascinante como desgarradora que marcó los últimos 60 años de la sociedad trasandina sino también a un momento de esplendor en el audiovisual chileno. Y hablamos de audiovisual porque el fenómeno alcanza a cortos y largometrajes de ficción, de animación y documentales, así como a series.

“Colonia Dignidad”

[embedded content]

«Colonia Dignidad»

Si bien este documental, dividido en seis partes de una hora cada una, es una coproducción con Alemania, puede decirse que el aporte chileno (entre los creadores está el talentoso documentalista local Cristián Leighton) fue decisivo.

A partir de un notable entramado de materiales de archivo y testimonios reveladores (como el de Salo Luna), la serie describe el surgimiento (cuando en 1961 unos colonos germanos se asentaron en la Región del Maule), apogeo (durante la dictadura de Augusto Pinochet, con quien mantuvieron una muy cercana y fructífera relación) y caída de ese enclave manejado con mano dura hasta su muerte en abril de 2010 por el nazi Paul Schäfer.

Abuso de menores, lavado de cerebros, connivencia con el poder (allí funcionó un centro clandestino de detención y torturas)… en ese supuestamente apacible y pintoresco enclave que mantenía las tradiciones alemanas se organizaba, en verdad, una acumulación de horrores y perversiones.

Hoy, rebautizada como Villa Baviera, la comunidad manejada por descendientes de sus fundadores intenta sostener el lugar como un centro turístico en medio de controversias y heridas que todavía están muy lejos de cicatrizar. La serie de Netflix, de todas maneras, no es el único acercamiento reciente al tema. De hecho, uno de los documentales más premiados en festivales durante el último año ha sido “Cantos de represión”, conmovedor registro de Marianne Hougen-Moraga y Estephan Wagner.

Chile es, además, el último país sudamericano en haber ganado el premio Oscar a Mejor Película Internacional en 2018 con “Una mujer fantástica”, de Sebastián Lelio (disponible en Amazon Prime Video). Y justamente Lelio es uno de los realizadores de ese origen que ya se han consolidado en el ámbito internacional con títulos como “Desobediencia” (Netflix), con Rachel Weisz y Rachel McAdams, y “Gloria Bell” (Amazon Prime Video), con Julianne Moore, que es una remake en inglés de un éxito previo del propio director como “Gloria” (se puede ver en Qubit). Otro cineasta insoslayable es Pablo Larraín -también poderoso productor junto a su hermano Juan de Dios-, quien pendula entre producciones chilenas como “Tony Manero” (Netflix), “No” (Netflix y Amazon Prime Video), “El Club” (Netflix), “Neruda” (Amazon Prime Video) y “Ema” (MUBI), y otros films rodados en el exterior como “Jackie” (HBO Max), con Natalie Portman como Jackie Kennedy; y otra biopic como la flamante “Spencer”, con Kristen Stewart como Lady Di.

Pero como Lelio y Larraín ya son dos autores consagrados, es bueno escapar de la “dictadura” de los algoritmos que nos destacan siempre los mismos títulos con amplio despliegue de producción para encontrar pequeñas y valiosas películas chilenas en las distintas plataformas de streaming.

“El agente topo”

[embedded content]

«El agente topo»

Documental del 2020, de Maite Alberdi (Netflix). Nominada al Oscar al Mejor Largometraje Documental, esta nueva película de la talentosa directora de “La Once” sigue a Sergio Chamy, un encantador viudo de 83 años con más entusiasmo que talento para trabajar en espía. Luego de entrenarse en el uso de la cámara de fotos del celular y del WhatsApp (herramientas fundamentales para su misión), el protagonista se interna en un geriátrico para vigilar a una anciana que podría ser objeto de malostratos en ese asilo de ancianos. Entre el documental observacional, el film noir, el cine de detectives, la comedia de enredos y hasta ciertos rasgos románticos y emotivos, resulta una propuesta tragicómica y agridulce con unos cuantos pasajes inspirados de indudable autenticidad.

“Lemebel”

Del año 2019, de Joanna Reposi Garibaldi (Amazon Prime Video). Pedro Lemebel (1952-2015) fue un escritor, performer y activista chileno que se convirtió en una celebridad literaria mundial, en símbolo de la resistencia al pinochetismo, en referente de la lucha por los derechos de la comunidad LGBTIQ+. La directora conoció al artista en 1999 y en 2007 ambos decidieron iniciar este proyecto cinematográfico que durante muchos años quedó en stand by. Con un material de archivo extraordinario por la intimidad y visceralidad de sus imágenes, Reposi Garibaldi va exponiendo el pensamiento, el accionar, las sensaciones, las contradicciones, los traumas y el genio creativo de Lemebel. Más allá de las polémicas que generó en su país, lo que verdaderamente importa es que el film logra transmitir la pasión, el talento, la intensidad, la capacidad de provocación, el espíritu de lucha y varias de las multiples facetas de un artista que buscó siempre trascender los límites, los prejuicios y las represiones de una sociedad bastante pacata como la chilena.

“Tengo miedo, torero”

Película de 2020, de Rodrigo Sepúlveda (Amazon Prime Video). Y siguiendo con Lemebel, en 2001 publicó la que sería su única novela, en la que narró una historia de amor imposible en tiempos del fallido atentado contra Augusto Pinochet ocurrido el 7 de septiembre de 1986. Buena parte del triunfo artístico del film se debe al extraordinario trabajo de Alfredo Castro, quien construye con el personaje de La Loca del Frente, una veterana travesti de clase baja que ocupa un decadente conventillo y sobrevive prostituyéndose, una de las mejores actuaciones de su ya distinguida carrera. Epica romántica en tiempos oscuros, “Tengo miedo, torero” (que tiene algo del espíritu almodovariano) aborda la clandestinidad y la represión desde una doble perspectiva: la política y la sexual.

“Joven y alocada”

De Marialy Rivas (Netflix). Daniela, una adolescente de familia evangélica, decide experimentar al máximo su sexualidad. El film de 2013 juega con los dos polos que constituyen al personaje principal: el conservadurismo exagerado de su familia choca fuertemente con las búsquedas de la protagonista. La tensión entre los dos extremos irreconciliables encuentran un punto de escape a partir de la creación de un blog, que le permite a Daniela comentar sus experiencias desde el “anonimato” de la web, pero además le posibilita a Rivas explorar narrativas diferentes y abordar la disolución entre lo público y lo privado.

“Piola”

De Luis Alejandro Pérez (Netflix). Esta ópera prima del año 2020 refleja el creciente descontento y descontención de la juventud de Santiago en un retrato potente que no necesita del subrayado ni la denuncia obvia. Hip hop, grafitis, tatuajes, porros, explosión hormonal, ganas de vivir de la música contra los prejuicios de los adultos, diferencias generacionales (conflictos con padres y maestros), represión policial, problemas educativos y económicos, barrios pobres, insatisfacción con el estado de las cosas, tensiones y lealtades dentro del grupo de amigos… Pérez aborda varios tópicos recurrentes de las películas juveniles, con los rituales de iniciación que van marcando el ingreso a la vida adulta, esas contradicciones íntimas entre el ansia de descubrimiento y la sensación de permanente frustración, de nunca estar en el lugar correcto en el momento indicado.

“Tarde para morir joven”

Filme del 2018, de Dominga Sotomayor (Amazon Prime Video). La acción transcurre en un espacio concreto y en un tiempo aún más determinado, pero remite a cualquier lugar y a cualquier época. Diciembre de 1989 y principios de 1990, por ejemplo. Aprieta el calor del verano austral. En la periferia rural de Santiago de Chile una comunidad de amigos o familiares parece ajena a los cambios que está experimentando su país… y aun así, todo está cambiando entre sus miembros. Es el inicio del fin de la dictadura de Pinochet.

“Nadie sabe que estoy aquí”

Del 2020, de Gaspar Antillo (Netflix). Unos flashbacks y unas imágenes con textura de viejos VHS nos muestran un casting infantil, unas actuaciones musicales y la certeza de un engaño. El pequeño Memo tiene una voz prodigiosa, pero un look poco “televisivo”. En cambio, Angelo tiene toda la pinta del mundo y se convierte en ídolo juvenil… haciendo playback (de grabaciones de Memo, por supuesto). Ya en la actualidad, Memo (Jorge Garcia, visto en la serie Lost) es un hombre obeso que vive recluido con su tío (Luis Gnecco) en una casa / granja / curtiembre ovina aislada en el sur de Chile. Casi no habla y ha hecho lo posible por lidiar con su traumático pasado mediante la negación, la incomunicación y la soledad. Pero de la forma más inesperada llegará al lugar Marta (Millaray Lobos), una joven que se interesará por él y por su historia, abriendo además la posibilidad de algo de amor y de quebrar ese ostracismo paralizante. El debutante Antillo sale airoso de cuestiones generalmente espinosas como la explotación infantil, el regodeo en el patetismo y en personajes torturados. Lo hace, en definitiva, con más nobleza que negrura.

“Mala junta”

De Claudia Huaiquimilla (Amazon Prime Video). Esta ópera prima del año 2016 narra las historias de vida de dos quinceañeros de distintos orígenes, familias escindidas y duras existencias que se conocen en el sur del país en medio de un violento conflicto entre el gobierno y la comunidad mapuche por un reclamo de tierras. En el arranque del film Tano comete un robo y, tras ser apresado, es enviado a vivir con su padre como última oportunidad antes de ser encerrado en un instituto de menores. Cheo, por su parte, es un joven mapuche que vive con su madre, una de las líderes de la comunidad, y es víctima de bullying y segregación en el colegio secundario. Entre ambos muchachos se irán estableciendo algunos lazos de amistad, mientras el contexto (no sólo escolar, sino también por la represión policial, las presiones de la asistente social, las profundas diferencias generacionales y las típicas angustias adolescentes) es cada vez más desgarrador. Construida con solidez y convicción, resulta bastante más que un simple panfleto con vocación políticamente correcta.
Lo leíste en #Radio80sa.com

Abrir chat
Comunicate con nosotros!
Hola, en que podemos ayudarte?
A %d blogueros les gusta esto: